Conocí a una Mujer, era una Reina, hecha de aguas, de florestas; aquellas que todo lo que tocan hacen germinar en flores; de esas que son como la luna divina, porque cargan el misterio indescifrable en sus ojos. La descubrí contemplando los astros una noche en el desierto. Más allá, hacia el infinito, se extendían las aguas del mar vertidas en el horizonte. Su silueta, a contraluz del satélite, se asomaba azulada y resplandeciente. Aparecida de la naturaleza, nacía entre estrellas y se alzaba gigantesca, como el tronar angélico de una sinfonía universal. Su rostro brillante, escoltado del luz plateada, tanta como para no mostrar sus delicadas facciones, cargaba la certeza del entendimiento y la compasión de un ser superior. De sus anchas caderas, florecían eternizándose las razas de la tierra.
En sí, un jardín de madrigales, su imagen flotante, levitaba a cierta altura del suelo de arenas de diversos colores. Miraba los astros, cantaba una melodía de dioses, con una suave voz que evocaba miel con cristales y zafiros de brillos auríferos. Abría su canto una brecha para contemplar el imperio del creador. Insondable, por capacidad de amor, sonreía en complicidad con las providencias de las alturas. Venia escoltada por coros de serafines y músicas celestes, su brillo de Mujer, vestía un amanto níveo azulado de finos encajes que cubrían su corporación hasta los tobillos; de destellos de rosas era el perfume que embriagaba hasta los bosques de la distancia.
De sus pechos brotaba la vida como una vertiente y de su útero, vasija que contiene polvos de las estrellas, germinaba la tierra de los hijos de Dios. Escoltada por la luna, la cargadora de la magia, la celadora del rayo de la vida, es guerrera por esencia, valiente, disciplinada, afectuosa y comedida. Acerca estrellas con su declamar; abriendo la puerta del corazón; domesticando la raza de las bestias; aquietando el ímpetu guerrero de los hombres; alimentando con sus trigos a los hambrientos. Se oye su canto, noches y días, en el silencio, lejos de los oídos de los incrédulos, serenando espectros, cuidando de los niños; su calor materno es abrigo de amor, vida, complemento de los hombres, que endulza los días de las guerras y del desamor.
Alcé la mirada y contemple cabizbajo aquellos momentos, instantes de oro, compuesta aparición. Para levantar la vista y mirar de frente hay que ganarse el cielo. Hazme desaparecer Señor, desapercibido, hazme invisible, por decreto de amor. Algún día levantaré la vista, para poder contemplar tu poderío sobre los cielos. Como una nube blanca, sustancia, hazme Señor, por mis imprudencias y por mis vicisitudes, por mi falta de nobleza, por mi espíritu petulante y mezquino. Te temo Gran Señora, a nadie más como a ti, pues eres comando y la voz del trueno sobre la Tierra, te llamaron un día Reina Universal. Tú que comandas ejércitos de tropa; porque tus miles no temen a nada más que a Él. ¿Quién como Dios?, declaman los escudos mientras los cielos estallan en tronares. Adoro al santo cordero que fue puesto en el trono, para ser reverenciado por tus súbditos. OH Majestad plateada: ¿qué estoy escribiendo sino tus letras? Piérdeme señor de tus textos para que fluya tu espíritu libre a través de mí. Para que nadie ensucie lo que tienes que decir.
Reina dorada, verde resplandeciente, amado Rafael; que sois consuelo de los afligidos y canto de los dichosos. Venid a mí, con voz y pasión, con sangre encinta en verdades; como el águila dadme la visión; dadme el calor azulado de los justos. Entregadme el ungüento que frotara mis pasiones hasta derretirlas por completo; necesito renacer, una vez más, destruir quien soy y hacerme de nuevo, dorado de brillo de jaspe, blanco como las nieves eternas, por los siglos de los siglos. Amén.
Me dejó verla una vez más, siempre cabizbajo, contemple su presencia transparente antes de desaparecer; desvaneció suavemente su forma entre húmedas nubes, brotó sobre la arena una rosa, como aquellas que nacieron de Castilla; ella sonrió, los cielos se encendieron, en complicidad con las nubes, los pájaros y el mar.
Azor Náxara
¡Oh profundidad de los tesoros de la sabiduría y de la ciencia de Dios, cuan incomprensibles son sus juicios, cuán impenetrables sus caminos! Porque ¿quién ha conocido los designios de Señor? O ¿quien fue su consejero O ¿quién es el que le dio a él primero alguna cosa para que pretenda ser por ello recompensado? Porque de él, y por el, y en él son todas las cosas: a él sea la gloria por siempre jamás. Amén.
A los Romanos XII-33
La real dimensión de la vida es de una complejidad que deja perplejo al más sesudo, a tiempo que se desenvuelve fina y frágil para el más pequeño que tiene voluntad y humildad para comprender. Para penetrar en ella es necesario e indispensable el conocimiento y el estudio del fenómeno de la vida y lo que ello implica. ¡Conocer esta verdad nos hará libres! Nadie dijo que no sería difícil alcanzar la libertad y el progreso. La historia nos llena de testimonios de ello. El camino que definió Cristo nunca ha sido cosa fácil. Él mismo poseía tantos conocimientos que tenía que hacernos llegar la información en parábolas a fin de de que estas pudiesen ser interpretadas por la mayoría de las personas.
Pues bien, he aquí la fuente, el quid del asunto: la profundidad de la verdad y la dimensión magnífica que esta alcanza la verdad a través de la revelación del amor. Pero el amor no es una palabra, no es una definición, ni es enamorarse y sentir esos destellos explosivos que se expanden desde el estómago. Esa es solo una de sus tantas manifestaciones. El amor es una energía universal. Va mucho más allá de las definiciones conceptuales y de los arquetipos.
El instrumento que poseemos en el cuerpo físico para percibir y alinearnos con esta energía es el corazón. Es el amor, el conductor de la emanación causal. La emanación causal es el todo. Es una vibración que sostiene el intento del mundo como lo conocemos. Todo está contenido en ella, somos sus emanaciones, nuestro ser se construye de su pulso. Este pulso es la causa de todo. Es el intento de Dios que mantiene esta realidad perpetuada en este instante. Ese aliento es lo que nos hace existir. Ese aliento es la emanación substancial, penetrada y comprendida por los antiguos hombres de conocimiento de las eras. Respiramos porque nuestro aliento se forma con ella, se alimenta de su pulsación. Todos los grandes maestros han insistido tanto en los beneficios de la oración y la meditación. Ambas nos conducen al mismo camino, nos permiten conocer y percibir la emanación causal y así entrar en otra dimensión de consciencia.
La fuerza de la vida, que percibimos en la soledad de las montañas, el viento que sopla limpiando nuestros aires, la semilla que brota llena de cariño en la tierra fértil son representaciones de la infinita bondad de la naturaleza. Aquél impulso de luz nos da la divina tracción para continuar viviendo, para retomar las fuerzas, apoyado en el soporte de la divinidad. Todos los seres vivos se sostienen por esa condición, todo obedece a esta inteligencia superior y a sus claros principios. Amor, equilibrio, progreso son algunos de los distintivos que sostienen este hecho.
La comprensión de la vida en un tiempo y espacio determinado se construye desde una visión universal acerca del rol que cumplimos en este rincón de la galaxia como humanidad. Uno de los mayores problemas de los tiempos actuales es la falta de visión unificada de la vida, que se construye desde una visión de altura, lejos del yo, conformamos parte del todo, unidos en esa esencia causal, que se desprende desde los pulsos de la mente suprema del creador. Una vez penetrando su sintonía es posible lograr la transformación, la alegría del vivir y la certeza de nuestra misión en nuestro tiempo y espacio determinados.
Nuestra composición corpórea estelar y nuestra anatomía espiritual nos hacen sensibles al pulso de las estrellas. Sus compases son aquellos que marcan el ritmo de la vida en el planeta. Mientras el hombre no reconozca su propia naturaleza divina sobrevendrá la enfermedad, el inconformismo y la confusión.
Cuando nuestra naturaleza reconozca la presencia divina presente en nuestra chispa fundamental, habitante silenciosa de nuestros cuerpos y espíritus, ya no será necesario buscar tendencias, ni personalidades externas para aderezar nuestro temperamento. La verdadera esencia fluye desde el mismo éter que la hizo nacer, allí será, y en ningún otro lugar, donde el espíritu encontrará la paz y la tranquilidad. Una persona que sabe de donde vine y hacia donde va, camina confiado y con la certeza que se afirma en los reinos superiores que comandan esta tierra con el poder del relámpago y con la voz del trueno.
La ciencia que Cristo nos dejó en esta tierra es la ciencia de la composición de las estrellas, son los secretos de las voces de nuestro Padre, de las sentencias que comandan nuestra existencia. Todo viene de ella y por ella es.
En estos días de la humanidad es preciso comprender que hemos llegado a un punto en nuestra experiencia donde la ciencia se ha unido con la divinidad. Aún estamos antes de su comienzo formal, ha tomado tiempo, ha pesar de que nunca ha habido argumentos sanos que desafíen la existencia de Dios. Este será el más grande fundamento de esta generación y proporcionará los cambios más esenciales respecto a la educación en el futuro. Todo esto será posible gracias al conocimiento del Dios verdadero en cada uno. A partir de ahí emerge un ser positivo y autentico en su relación con el mundo. A partir de ese instante seremos capaces de encontrar nuestro propio referente en nuestra experiencia divina que habita en nosotros. Reconocer la emanación causal en nosotros, en la fuerza que impulsa a nuestro espíritu y que le da forma a nuestro cuerpo. Ya no será necesario vagar por el mundo en busca de una tendencia o un personaje que represente lo que queremos ser. No serán necesarios los estilos que nos identifiquen. Nuestro propio estilo será reconocer y expresar la sustancia divina que hay en nosotros. Asumir esa condición es la verdadera dimensión de la cura y la medicina de la modernidad. Las enfermedades ya no serán necesarias desde esta perspectiva, el mismo cuerpo al cambiar su vibración se hará inmune a este tipo de irradiaciones. La verdad es mucho más simple de lo que parece, hasta aquí ningún secreto, es cosa de mirar alrededor. Diríamos ahora que todo el mundo lo sabe, y es así porque lo sabe nuestra propia sustancia, está impreso en nuestro ADN y vive esta realidad latente en la chispa de nuestros ojos. Así ha sido por siempre y por siempre será.
Azor Náxara
•Sábado 13 de Diciembre 2008 •
Pregunta: ¿Cuál fue tu primera experiencia o recuerdo, ya que dices ser un buscador espiritual desde niño?
Respuesta: Tengo muchos, pero son dos son los que guardo con más cariño. El primero es estando solo en mi habitación, siendo un niño y buscando la imagen del maestro Jesús durante las noches pidiéndole que se me apareciera. El segundo recuerdo era cuando tenía un año y medio, mi madre dice que cuando veía las cruces la hacia parar en las iglesias para entrar en ellas. Siempre me acompañan estas imágenes desde mi niñez, estos fueron temas que siempre llamaron mi atención.
Pregunta: ¿Le contabas eso tipo de cosas a tus amigos?
Respuesta: No, es algo que siempre guardé en silencio. Siempre he sido muy reservado con esas cosas, además yo mismo no entendía estas cosas muy bien.
Pregunta: ¿Por qué dices que eres médium?
Respuesta: Desde pequeño tuve cierta sensibilidad para percibir cosas que a los ojos de la mayoría eran imperceptibles. Supe que era médium, a medida que fui estudiando la facultad y cuando las cosas que me comunicaban los espíritus comenzaron a manifestarse en mi vida cotidiana. Hoy me he dedicado a estudiar este fenómeno tanto en mi mismo como en los fenómenos sociales.
Pregunta: ¿En tu libro “Voces de la Era del Espíritu – Bitácora de un Guerrero” afirmas que eres guiado por los espíritus, quiere decir esto que estudias con ellos?
Respuesta: Es cierto.
Pregunta: ¿Podrías explicarnos esto un poco más?
Respuesta: De alguna manera, aunque no nos demos cuenta de ello, todos aprendemos constantemente de los espíritus porque estamos rodeados de ellos y sus ideas nos influencian a diario. Es esta una realidad cotidiana, natural y que viene de la realidad que Dios creó. La diferencia está, en que un médium tiene las herramientas a través de la doctrina de Allan Kardec, para hacerse consciente de las presencias con las que se relaciona y como influyen estas en su vida cotidiana. Me he dado cuenta que se necesita estudiar mucho para decirse médium, un médium por definición es cualquier persona que tenga cierta capacidad de contactarse con el plano espiritual, y esta capacidad, que hoy está bajo la categorización de misión, no respeta color, creencia, religión, ni calidad moral del individuo, es simplemente una facultad que Dios nos la entregó para entrar en contacto con la realidad espiritual.
Pregunta: ¿Podrías explicarnos como escribe un médium?
Respuesta: La facultad medianímica de escribir lleva por nombre psicografía, es un tipo de escritura automática y un tipo de mediumnidad bastante común entre los médiums. Se escribe sobre el impulso dado por el espíritu al movimiento involuntario de la mano, sin la participación de la voluntad o del pensamiento del médium. También se puede escribir simplemente por las ideas de los espíritus guías inspiran al médium que es mi caso.
Pregunta: ¿La creencias siempre van apegadas a la mediumnidad?
Respuesta: En el buen médium, si. Ya que si no esta apegado a la moral de los buenos espíritus será incapaz de transmitir mensajes de los espíritus buenos. Un médium que está sin creencias, fuera de las jerarquías espirituales simplemente se encuentra en un abismo oscuro donde podrá ser burla de espíritus mal intencionados o malvados. Esta es una buena pregunta porque este es un tema recurrente hoy en día, donde muchas personas se dicen médiums o canalizadores pero carecen de la calidad moral y del patrocinio de los buenos espíritus para ejercer esta misión, más aún cobran por ello y desprestigian algo que no tiene precio: la Verdad. En mi caso personal nunca he visto hombres mejores patrocinados espiritualmente que aquellos que siguen la senda de Cristo, es él y nadie más quien fue el continuador de la ardua tarea de educar este planeta, por lo tanto es quien cuida las puertas y verdaderamente abre los caminos de los hombres. Hoy, así como en la ciencia ya se ha transformado un requisito ser creyente en Dios para poder entender algunas nociones básicas del funcionamiento de la materia, para ser un hombre espiritual, es también requisito reconocer la doctrina del hombre más elevado que un día piso el planeta tierra.
Pregunta: ¿Que nos podrías decir de aquellas personas que cobran por este tipo de prácticas?
Respuesta: No me gustaría estar en sus pantalones. Una de las únicas veces que a Jesús se lo vio enojado fue cuando tuvo que echar a aquellos mercaderes del templo, creo que ese enojo del maestro demuestra claramente cual será el castigo por ensuciar y comerciar con las cosas sagradas.
Pregunta: ¿Como se unen la ciencia y la espiritualidad?
Respuesta: Lo que Dios ha unido nadie puede separar. Dios le dio al hombre el espíritu y con ello la vida, le entregó el intelecto para poder progresar y descubrir la creación de Dios, así que la ciencia y la espiritualidad siempre han estado unidas. Viajando a través de los tiempos, adentrándonos en el pasado, estudiando la historia de las grandes culturas, podemos probar fehacientemente que la ciencia y la espiritualidad, la certeza en la realidad del plano espiritual, es algo natural, desde que natural fue para el hombre investigar y descubrir la creación de Dios. Hoy en día hemos pasado por un momento en nuestra humanidad donde ha sido necesario que el hombre, mediante la ciencia, ponga en duda la obra de Dios, esto para que los incredulidad pase de moda, solo así mañana la duda se transformará en algo obsoleto.
Pregunta: ¿Cómo se puede tener certeza en un mundo que para la mayoría de las personas es aparentemente intangible?
Respuesta: En todo campo donde existe la ignorancia es preciso clarear los hechos que fundamentan la duda en base al estudio de los fenómenos que la provocan. Para eso existe el método, el sentido común que se apega a la realidad de los fenómenos, y la ciencia que nos dejaron los espíritus como revelación para la nueva humanidad a través del codificador Allan Kardec. Jesús, mediante su evangelio, nos dejo muy en claro que los fenómenos que vivimos como seres terrestres obedecen a la influencia de la esfera espiritual. Con esto nos está diciendo claramente que hay que entender los hechos y energías que influencian nuestra propia vida en base al estudio del mundo del espíritu. A medida que se van adquiriendo conocimientos se va teniendo seguridad y certeza para seguir caminando paso a paso, ya entonces, aquél mundo que nos parecía intangible poco a poco comienza a parecernos más real y definido. Es este un proceso largo que requiere mucho estudio, dedicación y disciplina. Chico Xavier, uno de los más grandes médiums de todos los tiempos, decía que todos los médiums se equivocan, ese error esta en nuestra naturaleza, ahora nos cabe a nosotros tratar de errar lo menos posible y para lograr esto es menester el estudio y la disciplina.
Pregunta: ¿Cuál es el mayor mensaje que desean comunicarnos los espíritus?
Respuesta: Los espíritus vienen a revelarle al hombre que la vida del alma es eterna y que la muerte es solo un cambio de estado porque en realidad nadie muere. Este hecho da un giro fundamental en la comprensión de nuestra propia existencia. El individuo adquiere un mayor compromiso y responsabilidad con su propia vida, con el progreso de su entorno, cuando toma consciencia de que todo aquello que haga en esta vida tiene un efecto posterior en si mismo y en los demás durante las sucesivas reencarnaciones; al mismo tiempo muchas cosas cobran sentido como los padecimientos de la carne, las enfermedades, los traumas y la obsesiones, porque si buscamos la causa de estos fenómenos, nos encontraremos con que muchas de estas conductas o enfermedades vienen de una existencia anterior. La comprensión del hecho irrefutable de la reencarnación nos invita a salir del mundo de las apariencias, en una era en donde el hombre está aún muy apegado a la forma ilusoria; esta visión antigua no nos permite ver ni aprovechar la vida en su máximo esplendor. Es por ello que los espíritus se nos presentan para poder validar esta verdad que trae a la vida del hombre mayor entendimiento, madurez y verdad sobre las leyes de la existencia. Al mismo tiempo conocer la verdad entrega tranquilidad, conforto y alegría para vivir la vida y así pasar las pruebas que día a día se nos presentan en nuestro paso por la existencia terrena.
Pregunta: ¿Por qué crees que mucha gente niega esta verdad, por qué por ejemplo, las más grandes religiones que se dicen cristianas niegan la reencarnación o dicen que estas son cosas del demonio o sobrenaturales?
Respuesta: Primero creo que es falta de estudio, de profundización y de interpretaciones erróneas de los mensajes. El demonio no existe, lo que si existe es la ignorancia y los malos espíritus que se complacen en hacer el mal influyendo en los hombres ideas que llevan a la división, al falso saber, al orgullo y al egoísmo. En cuanto a la palabra sobrenatural es una palabra inexistente en el vocabulario de los espíritus. Nada puede ser sobrenatural, Dios es natural y todo lo que existe en la creación lo es, sobrenatural sería estar por encima de Dios y eso va en contra del primer mandamiento. En cuanto a la reencarnación, es esa una realidad que han vivido y atestiguado todos los grandes sabios e iluminados de la eras, hoy ya es un asunto probado por la ciencia, específicamente en el campo de la psiquiatría. En esta área hay vastos e interesantísimos estudios al respecto que se fundamentan en hechos lógicos e irrefutables. Cabe destacar el trabajo del doctor Stanislav Grov y más recientemente del doctor Brian Weiss, ambos científicos de vasta trayectoria y reconocimiento internacional que atestiguan con conocimiento de causa la realidad de la reencarnación desde la perspectiva científica. En este caso la diferencia de opiniones entre la ciencia y algunas religiones nos prueban una vez más porque es tan importante que ambas áreas caminen una al lado de la otra, ya que nuestra verdad es relativa al construirse en base a nuestras experiencias diarias que le van enriqueciendo rumbo al progreso. Nuestros errores de hoy se transformarán en los aciertos del mañana, siempre y cuando seamos capaces de analizar los hechos con sentido común y apegados a la moral de aquellos grandes espíritus que nos han traído a la Tierra estas revelaciones que nos sirven de guía para progresar como humanidad. El hecho de que muchas grandes religiones nieguen estas realidades significa que no se han actualizado a los nuevos tiempos, y es muy importante que lo hagan por el bien de la humanidad ya que la ignorancia es la única responsable del sufrimiento y de a mal interpretación de las leyes universales y de la divinidad.
Pregunta: ¿Como entiendes la caridad, que nos podrías decir de ella?
Respuesta: Caridad es responsabilidad social. El hecho de ayudar a quien tenemos a nuestro lado permite que progresemos más rápido como humanidad, de lo contrario alargamos el sufrimiento y sustentamos la ignorancia en la Tierra. Como todo está interrelacionado inteligentemente el padecimiento de aquel que está a nuestro lado nos afecta directamente a nosotros también. Por eso la caridad es una máxima de la camaradería de la especie. En relación a esto los espíritus no han instruido a través del espiritismo diciendo que: “Fuera de la caridad no hay salvación” Ya en estos días, en cualquier empresa medianamente moderna, se entiende que la capacitación de su personal va en directa relación con la productividad de la empresa. Si las personas se ayudan, se instruyen, se perfeccionan, el conjunto obtendrá mejores resultados aumentando la productividad, mejorando la imagen y esto ira también en beneficio directo de la empresa de los trabajadores y de los consumidores. Esto funciona de la misma manera, a diferencia de que la caridad debe ser gratuita ya que nadie puede poner en una balanza el amor, y es por amor a uno mismo y a los semejantes que se da la caridad y no a través de otro método.
Pregunta: ¿Cuál es la misión de Azor Náxara?
Respuesta: Azor Náxara es un escritor de la Era del Espíritu. Es solo un nombre más que trabaja al servicio de la revelación de la verdad que traen los espíritus a la Tierra. Para lograr este objetivo me apego a la doctrina de Jesús y a la obra de la codificación espírita de Allan Kardec, que es la ciencia detrás de todas las ciencias, aula fundamental para entender las revelaciones de los tiempos y que particularmente en estos días nos permiten encaminarnos hacia un futuro prometedor a la luz de la revelaciónes que nos enseña el plano espiritual.
Pregunta: ¿En términos generales como ves el movimiento de la Nueva Era de la que tanto se habla en estos días?
Respuesta: Lo veo como algo natural, una tendencia que se está precipitando desde los cielos para que el hombre descubra nuevas capacidades y facultades que hasta hoy han estado dormidas para la mayoría de la personas. Sin embargo, como todo esto es algo nuevo para las masas, hay mucha confusión, entusiasmo, ignorancia e inexperiencia en el ambiente. Uno de los problemas más preocupantes es el hecho de que muchas personas están creyendo que esta es una ocasión para hacer negocios con la espiritualidad y esa es una visión antigua que refleja aún el entendimiento materialista del mundo; al mismo tiempo, muchos se están olvidando, en un momento de decisión, de aquellos que alertaron que estos tiempos llegarían para la humanidad. Esto ya está escrito desde hace dos mil años con el objeto de preparar el terreno para estos días.
Pregunta: ¿Cuál crees tu que es el rol que juega la Doctrina Espírita en este escenario?
Respuesta: Estudiar, educar, difundir y defender la verdad por los rincones más recónditos del planeta. Recordar a los hombres que “el cielo y la tierra pasarán pero mis palabras no pasarán” Jesús ya habló de todo esto, advirtió este escenario junto a los profetas, alertó sobre la confusión y el caos que reinarían en estos días, sobre aquellas personas que le cambiarían por los falsos profetas y los falsos cristos que día a día aparecen por los rincones de la tierra confundiendo, llevando el bastión de la ignorancia y del falso saber a las masas confundidas. Nos cabe, hoy y siempre, a los espiritistas defender la verdad, llevar la bandera del conforto que acoge con caridad y amor a aquellos que sufren, a los que son perseguidos, a los que padecen de la confusión, de la enfermedad y el abandono producto del materialismo y de la pobreza del espíritu.
Pregunta: Para terminar me gustaría pasar a un plano más personal, me gustaría preguntarte: ¿qué te llevó y cómo fue que te iniciaste en este camino?
Respuesta: Llegué hasta aquí buscando la cura, a través del sufrimiento y de mi carácter inquieto y aventurero. Desde muy joven sentí mucha inquietud por el chamanismo que es la senda que finalmente me condujo a descubrir la vida espírita. Dentro de este sistema de creencias y de conocimiento ancestral, por alguna razón que antecede de vidas anteriores, se me hacia bastante simple entender su método de funcionamiento, su cosmovisión y entendimiento del universo vivo y sus fuerzas, me encajaban de una manera más natural con lo que vivimos día a día como seres humanos. Me parecía un mundo lleno de lógica y de sabiduría ancestral, al mismo tiempo, el trabajo de terreno, compenetrado de las fuerzas vivas de la naturaleza, es algo que me apasiona profundamente.
En los pueblos originarios de la Tierra y en las culturas más avanzadas espiritualmente, la realidad de mundo de los espíritus se da de manera natural e intuitiva. Nadie siente temor de eso, es simplemente algo que corre por las venas de estas culturas. Aquí el espiritismo o el espiritualismo es parte de la vida y realidad cotidiana de los individuos. En la dimensión profunda de los bosques, de las montañas, en el relacionamiento con los animales, con los elementales: los espíritus son el motor de la vida. Guardo el más grande respeto por estas tradiciones vivas, donde muchos de sus curadores trabajan de manera desinteresada y sin lucro, prestando ayuda a aquellos que padecen de la carne y de las aflicciones espirituales, y al mismo tiempo enseñan a los que desean aventurarse en los caminos del conocimiento. Sin embargo, a medida que fui profundizando en materias se me hizo evidente la necesidad de actualización a los tiempos actuales. Tuve que evangelizarme, doctrinarme para entrar en los nuevos tiempos que son muy exigentes en materia de estudio. Entendí que esto era una ciencia, saber profundo que desciende del silencio de la meditación insondable. También aprendí que la doctrina de Cristo encajaba tambíen perfectamente dentro de la modernización de esta ciencia y que era necesario elevar los conocimientos a las sintonías que exigían los tiempos actuales.
Descubrí, mediante mi trabajo con algunos pueblos nativos, que la Doctrina de Cristo era la salvación para esas culturas. Fue ahí donde aparece en mí la imagen de la Virgen de Guadalupe, doctrinadora de las serpientes y relevo de Quetzacohalt. Protectora de los curadores modernos, de los pueblos nativos, madre y patrona de la nueva raza de América. Pude entrever que la doctrina espírita tiene mucho que aportar a los pueblos nativos del la tierra, ya que es la única ciencia del hombre blanco que contempla la existencia de los espíritus como algo natural, más allá de este hecho, aporta vastos conocimientos para profundizar el estudio en la realidad espiritual de una manera más profunda y moderna. Porque también en el mundo del chamanismo existe mucha ignorancia, paganismo y muchas veces se trabaja con espíritus que no son muy adelantados. Es muy común que se transe con dinero, algo que por regla general ningún espíritu evolucionado se va a prestar ni tolerar. Es necesario el estudio para no confundirse. Hoy es tiempo de gran confución.
Creo que toda esta historia tiene mucha similitud con los días de hoy .Al igual que los grandes videntes de la América precolombina, que vislumbraron que su tiempo iba a cambiar repentinamente ya que las señales de los cielos anunciaban casi cien años antes de la llegada de los españoles un nuevo tiempo y Dios que regiría el dominio de la Vía Láctea, hoy también es necesario que las doctrinas espirituales del presente se actualicen a las nuevas exigencias que declaman los tiempos y que nos hablan de la realidad del espíritu del hombre. En mi caso personal, aún me encuentro pasando por estos procesos difíciles, ilustrando mi ignorancia, corrigiendo mis imperfecciones, mutando hacia un ser más espiritual, con más madurez y más doctrina en si mismo. He tenido que cuidar mucho mi verbo y observarme atentamente. Es un arduo trabajo que toma tiempo, dolores y también muchísimas alegrías. Me ha servido para trasmutar esas tendencias antiguas que aún tengo en mí y que poco a poco voy dejando atrás para construir un ser nuevo, más serio y responsable con respecto a las cosas que hago y escribo.
13 de diciembre de 2008 / Santiago de Chile
Vea esta entrevista en su formato original en el siguiente enlace:
http://www.azornaxara.com/entrevista.html
Sobre el libro “Voces de la Era del Espíritu – Bitácora de un Guerrero“
“He sido condenado a vivir en una época interesante” Proverbio chino
El sano ejercicio de dejar notas sobre aquello que vemos en nuestra caminada por la vida contribuye a aportar a las generaciones del futuro y al progreso de la humanidad. Por eso la idea de una bitácora. Lo de guerrero es para investirse de coraje para atravesar las pruebas que nos obsequian la existencia y el camino de la fe. Quien escribe y anda su historia con la certeza que alimenta su corazón, es aquel que perdurará a través de los tiempos en la consciencia y en la memoria que se eterniza en las pulsaciones estelares del macrocosmo. Aquél que en su espíritu abriga la certeza de la fe, encontrará sentido a su padecimiento a través los senderos de la carne y su espíritu se hará libre de esta prisión momentánea que le ata. Libertad ha sido siempre sinónimo de trabajo y sacrificio.
He aprendido que el primer obstáculo de alguien que nos es entendido por las masas es ser tratado de loco. Lo más fácil y el primer paso será siempre ser juzgado por el promedio como desequilibrado, excéntrico, distinto, especial, en fin. Como para la locura no existe una definición concreta y menos sensata, lejos de las ciencias del espíritu, es muy difícil creer en juicios a priori.
Todas aquellas personas que representan un cambio en los cimientos de esta sociedad personifican una amenaza para las mayorías que creen ciegamente en la ilusión. Toda persona que habita en esta tierra, tarde o temprano entenderá que aún pensando que controla algo de su circunstancia, no controla nada, solo falta visitar un hospital o estar cerca de la muerte para darse cuenta de esto. Estamos en manos del Señor. Nuestra vida pende de un delicado hilo que meciéndose en un infinito de probabilidades y hechos insospechables nos recuerda a diario nuestra fragilidad.
Así que si usted siente que percibe cosas que para el resto de las personas son inexistentes o poco importantes; si es usted una persona perfeccionista; sensible; le gusta enfrentar los problemas de frente; siente satisfacción al hacer las cosas bien y con amor: tenga usted en cuenta que será un peligro para su entorno. ¿Por qué? Pues muchas de las personas desean seguir como están. Recuerde: progresar toma trabajo, sudor y sacrificio, y más aún, derrotar aquellas impurezas que en nuestra alma atraen y dan alimento a los espíritus rebeldes y malvados. Mientras menos conocimiento del mundo de los espíritus se tenga más manipulable y vulnerable se es. Esta realidad descansa en una sentencia muy simple: estamos rodeados de espíritus y sus ideas nos influencian a diario. Todo obedece a la autoridad del mundo espiritual. Nuestro universo ha sido precipitado desde regiones superiores donde el Reino del Espíritu es quien da la pauta para la vida y la formación de la materia. Nuestra naturaleza es dupla. Espiritual y material. Nuestro espíritu antecede a nuestro cuerpo y el alma es eterna. Esta se reencarna en sucesivas existencias, a través de distintos vehículos materiales: los cuerpos.
La mayoría de las personas quieren estar cómodas solamente en la materia, he ahí cuando pierden su relación con el espíritu. La consecuencia de quedar bien con nuestra naturaleza material, será inevitablemente perder los favores del espíritu.
Aquí entran los valores. Son ellos, junto nuestra formación moral, quienes nos llevarán a tomar las decisiones correctas o erradas en la vida. La consecuencia de nuestras actitudes y acciones determinará el tipo de personas que somos. Nuestra calidad como seres humanos está en directa relación con nuestra moral, esta se precipita en nuestro ambiente a través de nuestras acciones y no de las intenciones. Por eso, todo aquel que diga que en estos tiempos es necesario sentarse a esperar porque las cosas serán mágicamente resueltas desde los cielos, por voluntad divina, debo de informar que no es así en lo absoluto. Nuestra misión es transformar la materia y elevarla a un estadio superior. Por eso cualquier sentencia que llame a la inmovilidad en el mundo de la materia es completamente insensata y fuera de las leyes de la ciencia divina. Naturaleza es acción.
Una buena prueba de esto es el miedo que produce a las personas el mundo de los espíritus. Aquellas personas que lidiamos con esto no sentimos miedo, sino lo experimentamos como algo completamente natural. Natural como la sangre que fluye por nuestras venas, natural como la opinión de mi pequeño primo de ocho años que me dijo: -hay gente sentada en los sillones del living (no habiendo nadie físicamente) Le respondí: -quédate tranquilo se que hay gente allí.
Me contó que no tenia miedo y que algo natural para el, pero que no se lo contara a nadie porque los adultos no lo entendían.
Solo aquellas personas que desconocen cuan importante es nuestra ilustración respecto a la realidad del mundo de los espíritus, hacen que tengamos miedo de ello porque en realidad ellos temen. Tenerle miedo a nuestra propia naturaleza es sufrir de temor. Le han dado a muchos de estos hechos el falso término de sobrenatural o de magia, cuando lo que existe es la ciencia y los hechos. ¿Qué puede ser sobrenatural, siendo natural la creación de Dios? Estos tiempos condenan a morir a aquellas palabras que están creadas en base a una confusión semántica. Sobrenatural significaría algo que esta sobre Dios y ello va en contra del primer mandamiento. He aprendido que la mayoría de las personas saben muy poco de lo que hablan, menos lo que leen, y aún leyendo, entienden muy poco de lo que en realidad expresa una comunicación. También existen los que leyendo, no quieren entender, pero eso ya entra en otro plano. Rebelión.
El sufrimiento de esta tierra está en razón de la ignorancia, y la ignorancia está también en nuestra naturaleza. Todo es una formula perfecta, obedece a la ecuación lógica que nos ha revelado el creador, nos permite alcanzar por nuestros propios meritos la sabiduría y la iluminación. Somos, los seres humanos, unidades inteligentes y autónomas: el fascinante logro de un creador. Para ello nos fue concedido el poder de discernir, expresado en las leyes del libre albedrío. Para ser, debemos de hacernos. Aquello que sembremos hemos de cosechar. Reflejan estas didácticas palabras la capacidad de discernir, escoger, hacer y recoger los productos de nuestras acciones.
Como acostumbraremos a decir aquí: las tinieblas son el analfabetismo. Es muy simple: una persona que tiene más conocimientos tiene la posibilidad de anticiparse y de tomar mejores decisiones; en cambio, aquel que es ignorante padece de su inexperiencia para relacionarse con su entorno. En ambos casos, será tarea de cada uno encontrar el natural avance hacia el progreso moral, la plenitud y la paz. Es este un asunto completamente natural e intuitivo que proviene de las leyes del creador, de la realidad que Dios creó. Todas las almas viajan este mismo camino; a nadie le es posible escapar de esta realidad. Estas leyes que todos vivimos, con mas o menos consciencia, conforman la ciencia de la vida o la ciencia del espíritu.
Jesús es el Rey de la Ciencia, aquél que nos brindó con la ilustración y el entendimiento del mundo y su naturaleza, la bondad del creador y conforto de un reino que no conoce fronteras, un corazón que no tiene reparos en recibir a todos, espíritu caritativo y bondadoso que obsequia su luz en beneficio del avance del conjunto humano aún dando la propia vida por servir esa altísima causa. Caridad es responsabilidad social. El entorno nos revela intuitivamente que el conjunto es el camino hacia el progreso, la coexistencia, la camaradería y la fraternidad con nuestra propia naturaleza.
Somos parte del todo, fragmentos de estrellas, pedazos de cielos, mares y espíritu. Dios habita en nosotros, solo hace falta saber oír para poder comprender. Nada escapa a su dominio ni naturaleza, el edén es nuestra responsabilidad. Nuestro planeta, mundo material para los cuerpos de los espíritus terráqueos, representa un hábitat momentáneo en un viaje cuya profundidad y extensión somos incapaces de imaginar.
Una vez tengamos la capacidad de oír las sinfonías de los hados, entenderemos aún más nuestra misión en estos confines de la galaxia. Nuestro reino no es de este mundo. Aquella sentencia de naturaleza universal nos desenvuelve una realidad de fronteras infinitas y fino conocimiento; cientos de páginas de historias, ciencias y mundos por conocer nos aguardan en este viaje a través de los tiempos. La verdad es de naturaleza perpetua por esencia.
Esta bitácora compuesta de diversos cantos, versos y estrofas; se creó concentrándose en las estrellas; evocando la intuición que será la sentencia de la Era del Espíritu que se aproxima cantando sus versos más puros; descubriendo la cortina que cubre los hados para que el hombre revele en su propia naturaleza las respuestas que le exige a la materia; el conforto que busca desesperadamente para alimentar su mundo materialista, inocuo, vació y momentáneo.
Solo concentrándose en las estrellas, en el Sol, en la luna; triunfa el espíritu porque su naturaleza ha de sobrevivir todas las catástrofes y pruebas de una existencia material; perduran los éteres; los suaves fluidos que substancian el intento del mundo y la pulsación cáusica del universo y de toda la creación divina.
Un reflejo de aquella exactitud del cosmos existe también en nuestro cuerpo material. Es el corazón. Su pulso dirigido da vida a nuestro cuerpo físico otorgándole la palpitación que le sostiene. El corazón es nuestro Sol Central, trabaja sin descanso captando las potencias del amor, irradiando, repartiendo y transformando esta energía universal presente en toda materia y criatura.
Es esta una era de ilustración y conocimiento profundo, de ciencias y saber; tiempos en que el hombre se comunica a través de la intuición para comprender y vivenciar el firmamento vivo y las fuerzas de la creación.
Detrás de cada reacción se vislumbra una inteligencia causal e inteligente que controla en perfecta sinfonía todos los acordes del infinito. La justicia, el día, la noche, la luna y el mar reposan bajo esta excelsa potestad. Es nuestro propio reino de origen extraterrestre. El propio Jesús testimoniaba de donde provenían sus ciencias explicadas en parábolas. Una cosa es cierta, indudable e irrefutable a ojos de quien quiera mirar las estrellas: nuestro reino no es de este mundo; porque ni la rocas de los hados están ajenas a esta verdad; ni el océano se nutre por propia voluntad; ni los pájaros cantan por propia inspiración ¿quién entonces todo esto ha de inspirar?
Queridas amigas y queridos amigos de www.villatierra.wordpress.com:
Junto con desearles una Feliz Navidad a todas las lectoras y lectores de VILLATIERRA: nuevo hombre, nuevo mundo, nueva era; aprovecho la ocasión para dar oficial lanzamiento a mi nuevo sitio Web de autor:
A partir del día de hoy, queda oficialmente abierto para los ciber-navegantes de esta era.
Les cuento que hay disponible una entrevista para que conozcan más de mi trabajo en el siguiente enlace:
http://www.azornaxara.com/entrevista.html
También deseo compartir con ustedes una extraordinaria noticia:
Durante los próximos meses VillaTierra dará impulso a un ambicioso proyecto, para lo cual, junto a nuestro equipo, nos encontramos trabajando día y noche para dar a luz al “Primer Portal del Mundo sobre Ciencia Espiritual”
Oportunamente prometo tenerles más novedades. Felices fiestas a todos ustedes.
Historia Espírita de Chile
Permítame, el respetable lector, continuar con nuestro recorrido para que volvamos a las cordilleras andinas del norte de Chile, a la altura de Copiapó, entre la sequedad mortal del desierto de Atacama y el frío inclemente de las misteriosas cumbres andinas que se elevan ante los conquistadores, tras ellas cualquier cosa es posible…
Corría el año de la Era Cristiana de 1536. Hasta los tiempos gregorianos han sido bendecidos en nombre del Cristo Rey. Don Diego de Almagro junto a sus casi 500 soldados y más de cuatro mil auxiliares nativos, cedidos por las autoridades incásicas, caballos y llamas con pertrechos conducidas en tropillas atraviesan el paso cordillerano para entrar en el Reyno de Chile ante la atenta y cautelosa mirada del Cóndor y la protección divina de la Virgen María.
Almagro está confiado de que la expedición tendrá fortuna encontrando una cantidad de oro fabulosa descrita por los Incas; además ambiciona descubrir y tomar posesión de nuevas tierras en nombre del Rey con los beneficios que ello conlleva. Mientras, las autoridades Incas esperan secretamente que la fiereza de los araucanos y la inclemencia de las condiciones climáticas logren por de una vez poner fin a la ocupación española del Imperio.
En las alturas de la Cordillera Andina, los expedicionarios del Rey están siendo diezmados por el fuerte clima de montaña, la nieve, el viento y el hielo se alzan como barreras infranqueables; a sola fuerza de fe y valentía “el adelantado Don Diego de Almagro capitán liberalimo” mantuvo inquebrantable su firmeza y voluntad de continuar con la hazaña.
Caían los hombres victimas de la muerte blanca. Almagro debió sufrir un ochenta por ciento de bajas principalmente entre el cuerpo de auxiliares nativos quienes padecían sin equipo alguno la fiereza del viento, la dureza de la nieve y la crudeza del frío. Solos y a su suerte, se encontraban los padecientes, entre las glaciares borrascas que atravesaban los oídos y penetraban las carnes hasta las medulas. El avance de los españoles en la conquista de Chile se hacía terrorífico tiñendo el paisaje andino de blanco silencio y dejando tras de si una estela de muertos.
Entre los silbidos de los vientos andinos se distinguen rezos en Quechua, otros en antiguo Español; a la falta de alimentos de la mal equipada expedición se suman las condiciones climáticas haciendo cada vez más difícil el avance de Almagro. Sin embargo, su tenacidad y coraje le hicieron atravesar por fin con la columna de expedicionarios a través del los macizos montañosos y descender al valle de Copiapó. Así fue que con la protección de la Virgen María entro por primera vez en la historia la doctrina de Cristo a las tierras de Chile. Almagro, después de reponerse y reorganizarse avanza más al sur llegando hasta el valle de Aconcagua donde establece su base de reconocimiento. Le encomienda a sus capitanes reconocer el territorio para hacerse de las pistas que les conducirían al fabuloso imperio descrito por los Incas.
El cóndor se hizo testigo de la llegada de María a esta nueva célula, la trina escuadra de Isabel la Católica al mando de Colon, 44 años mas tarde, a través de Diego de Almagro, trajo la imagen evangelizadora del culto mariano a las tierras del sur del mundo. María entraba en territorio como emisaria del Reyno de los Cielos cumpliendo una etapa más de la propagación de la doctrina de Jesús y de los valores que vencerán un día en la tierra.
Los personajes de la historia parecen traicionarnos cuando descubrimos en ellos acciones más allá de su propia voluntad, los designios misteriosos se hacen presentes orquestando la caminada de la humanidad, el hombre en solitario respira hondamente esta verdad en la intimidad de su sustancia. Dentro de la soberbia y gallardía del Reino Español venía oculta la paz de Jesucristo, quien se hizo de emisarios para propagar su mensaje. Almagro lejos de todas sus ambiciones humanas, que finalmente terminaron por hacerlo sucumbir, trajo la imagen primera de Nuestra Señora a esta célula llamada Chile, más allá de sus limitaciones humanas, su alma estaba entregada y consagrada a la voluntad de la soberana señora, como casi cualquiera de las almas que le acompañaron en la épica aventura; he aquí el gran mérito de este conquistador, ser usado de canal para la realización de una empresa con fines celestes.
Pues Don Diego de Almagro, Adelantado
Que otras mil conquistas se había visto,
Por sabio en todas ella reputado,
Animoso, valiente, franco y quisto,
A Chile camino determinado
De estender y ensanchar la fe de Cristo
Pero llegando al fin de este camino,
Dar en breve la vuelta le convino.
Extracto de La Araucana de Don Alonso de Ercilla y Zúñiga
A partir de ahora María tendría cuerpo y ojos en materia para continuar con el trabajo por Dios designado, la primera piedra inmaterial ya ha sido fundada. Mientras tanto, en materia encarnado, el cronista de la expedición toma nota y los terrenos avistados son bendecidos por el sacerdote en nombre de Jesucristo y de La Virgen María. En esta época muchas fundaciones y demarcaciones territoriales se hicieron siempre en nombre de Jesús y de La Virgen. Muchas ciudades fueron bautizadas a la usanza del bautista con el nombre de algún santo o de algún titulo de María. Bien sabido por los soldados es que sobre estos santos hombros reposa el generalato de la expedición y de su Santo Reino.
Mientras tanto, el valiente y osado Almagro, comienza a sospechar que tal imperio de oro descrito fabulosamente por los nativos es un truco de los hábiles Incas para sacar la mayor cantidad de tropas españolas del Cusco, y así planificar una emboscada contra los conquistadores para expulsarles definitivamente del imperio. Luego de un tiempo, y al verse Almagro frustrado en su empresa, emprende el retorno al Perú, esta vez, por la franja costera del desierto de Atacama, evitando así el temido paso por la cordillera. Después del aparente fracaso de su expedición, el capitán Almagro iría a terminar sus días trágicamente perseguido por sus disputas con el clan de los Pizarro.
Así la historia continua, y orquestada por los mismos ánimos y espíritus, tres años mas tarde vendría el valiente hidalgo Don Pedro de Valdivia. El experimentado capitán, armado de una voluntad de acero, decidió seguir los pasos de su predecesor impulsado por la firme convicción de convertirse en un gran señor del nuevo mundo para gozar de los más gratificantes privilegios de tamaña posición. Valdivia, al igual que Almagro, haría historia en Chile. Con estos suculentos y tentadores incentivos se lanza a la aventura de la conquista del desprestigiado territorio, Don Pedro continúo así la fiel voluntad evangelizadora del reino Español. Este ímpetu desciende de las ennoblecidas familias reales de la antigua Europa y de la Iglesias de Cristo, desde los tiempos de Roma, difundir el cristianismo es una obligación moral de influyentes gobernantes, la base de las naciones tiene un sentido profundamente crístico, raíz que viene desde los tiempos del río de Jordán. La Sangreal de Cristo debe habitar en cada conciencia, en cada corazón desde el día que se expandió su conocimiento por las carreteras del Imperio Romano.
Muchos hay en el mundo que han llegado
A la engañosa alteza, desta vida,
Que Fortuna los ha siempre ayudado
Y dádoles la mano a la subida
Para después de haberlos levantado,
Derribarlos con mísera caída,
Cuando es mayor el golpe y sentimiento
Y menos el pensar que hay mudamiento.
No entienden con la prospera bonanza
Que el contento es principio de tristeza
Ni miran en la súbita mudanza
Del consumidor tiempo y su presteza;
Más con altiva y vaga confianza
Quieren que en su fortuna haya firmeza,
La cual, de su aspereza no olvidada,
Revuelve con la vuelta acostumbrada
Con un revés de todo se desquita
Que no quiere que nadie se le atreva,
Y mucho más que da siempre les quita,
No perdonando cosa vieja y nueva;
De crédito y de honor los necesita
Que en el fin de la vida esta la prueba,
Por el cual han de ser todos juzgados
Aunque lleven principios acertados.
Extracto de La Araucana de Don Alonso de Ercilla y Zúñiga
Todo a su tiempo, paciencia a los guerreros. Con el devenir de las eras que hacen madurar la sustancia del hombre, el camino del Señor se hace tortuoso y oscuro en su lucha por salir a la luz, así como la semilla maya, esta deberá pasar por una gran lucha para poder por fin alcanzar la luz del sol desde la oscuridad de las entrañas de la tierra. La transmutación de la materia a otro estado produce un estrés natural. En el caso de Valdivia y ciertos españoles cuando alcanzaron fama y fortuna comenzaron a abusar salvajemente del poder ocasionando una fuerte reacción por parte de los nativos, especialmente la del pueblo araucano. Un descontrol natural, adolescente de experiencia, primer encuentro, estallido brutal. ¿Qué hará entonces un ser con un amplio poder, pero sin espíritu, sin santa disciplina, carente de templanza? ¿Acaso no masacrará inocentes y atropellara desmedidamente en busca de satisfacción? ¿Acaso no confundirá los valores de su Dios y tomará las santas palabras en su nombre? ¿Acaso no entraran en el los más bajos instintos y pensamientos? Esencia natural de los cuerpos terrestres en su caminada evolutiva, alimento de la ignorancia ¿acaso la dulce materia de los hombres no tiene una pizca de espíritu en su constitución material? Almagro y Valdivia en un Chile pretérito fueron testigos y nos enseñan cual frágil es la voluntad del hombre en tiempos de tentación, cual difícil se hace para un hombre el poder cuando no es apto para ello debido a su falta de preparo. Estos hombres son testigos de la franca dificultad de cargar la luz en sus propias manos, de la seriedad de las decisiones que se toman sin amparo ni permiso, muchas son las almas que reposan sobre su comando. En fin, este es un asunto típicamente humano, una escuela que cada hombre debe transitar, Dios entrega el poder verdadero del cielo al hombre, más le advierte de que este será solo para aquellos que sean dignos merecedores ¿Cómo entonces estaremos preparados los hombres para recibirlo? Una vez más, el hombre propone, Dios dispone y hace los planes.
En fin, el hado desta tierra,
Si su estrella y pronósticos se miran,
Es contienda, furor, discordia, guerra
Y a solo esto los ánimos aspiran.
Todo su bien y mal aquí se encierra,
Son hombres que de súbito se aíran,
De condiciones feroces e impacientes
Amigos de domar extrañas gentes.
Extracto de La Araucana de Don Alonso de Ercilla y Zúñiga
Azor Náxara
El hombre no está para percibir mis palabras. !Cuán pocos son los justos y los que quieren mis enseñanzas y me aman con el amor puro del alma! El hombre me amaría, si practicando mi doctrina pudiera acumular riquezas y títulos; pero como para amarme en lugar de poseer riquezas ha de poseer virtudes y ha de preferir las miserias del mundo, como son la pobreza, la humildad, el sufrimiento y el dolor, muy pocos lo prefieren; y pensad que el que no sea así no es amador mío; me honra con sus palabras, pero su corazón no está conmigo.
No confiéis en los que me aclaman, en alta voz, pues muchas veces, lo hacen sólo para ser vistos de los hombres; el que me ama me lleva en el corazón y me guarda dentro de él: su amor es fiel y no se enfría jamás.
¿Cómo queréis que el hombre de la tierra quiera lo mío, si cuando estuve entre ellos, y sientieron mis palabras y vieron los hechos, fueron muy pocos los que me siguieron?
Muchos hablan de mi y me ponen de piedra de ángulo, pero son fariseos, que dicen y no hacen y tienen en la boca lo que está lejos de su corazón. !Oh, hombre de la tierra! ¿cúando despertarás? ¿cúanto sufrirás por ello!
Muchas veces he querido recogerte y tú no has querido, por eso pagas tan cara tu terquedad.
Mediúm T.C
Devocionario Espiritista de Allan Kardec y otros autores

